El Consell d’Eivissa adquiere por diezmil euros una “escultura de podenco ibicenco” a un desconocido autor novel

El Consell de Ibiza nos ha sorprendido hoy con la adquisición por diez mil euros de una “escultura de can ibicenco” El can, obra de un desconocido autor novel, es en realidad un molde hecho con resina sintética y repintado con dudoso gusto por el ”artista italiano” Maurizio Boscheri.

Boscheri es un perfecto desconocido en el mundo del arte, tanto español como internacional. Las únicas referencias que encontramos sobre el artista son las que da la propia Galería Pi Art de Ibiza en su web, junto con algunas referencias en las redes sociales sobre sus muy “particulares” obras “animalísticas”. Básicamente es dedica a la venta de láminas decorativas, a precios asequibles para combinar con el mobiliario, como se puede comprobar a su pagina web.

Boscheri, afirma ser un “autodidacta” con menos de diez años de experiencia a las artes visuales. Parece que esto no le impide cobrar unos precios astronómicos, que no están al alcance de muchos artistas ibicencos, con reconocidas y consolidadas trayectorias artísticas.

El Consell de Ibiza lo ha adquirido – según afirma a su comunicado – para el fondo de arte de la institución. Parece que no es obstáculo, que el citado fondo carezca de obra significativa de muchos de los artistas que a lo largo del siglo XX han trabajado en Ibiza, logrando la mayoría de ellos una importante repercusión, por su calidad, al mundo artístico nacional e internacional.

Esto si -según nos informa, el citado comunicado – una de las esculturas de can ibicenco creadas por Andreu Moreno e interpretadas por diferentes artistas, ha formado parte de la decoración de la reciente Pasarela Adlib 2016. Seguramente esto justifica su espectacular cotización, y le confiere un gran prestigio artístico.

Moreno por su parte si es un «artista». De hecho ya vendió al Consell ibicenco, la escultura de la rotonda del Paseo Marítimo, por la módica cantidad de 60.000€. Por supuesto, la citada «escultura de rotonda» también aparece llena de canes podencos, sobre una mano desproporcionada y monstruosa que hace la alegría y saca todo el imaginario del buen humor de nuestros visitantes desde hace unos años. Esta fue su primera obra importante después de haber diseñado..sí..unos podencos…como trofeos por varias instituciones. Seis años de carrera, y cuatro exposiciones más o menos espectaculares -en el sentido de espectáculo – por las calles de la isla, parecen ser suficientes para lograr una importante cotización.

La galería vendedora, P | Arte – que puede cobrar una comisión de venta entre el treinta y el sesenta por ciento del valor de la obra (de tres a seis mil euros) – afirma que destinará mil quinientos euros en la Escuela de Artes de Ibiza. Cómo se llevará a cabo esta donación es un misterio, dado que la escuela no tiene personalidad jurídica para recibir donaciones, y en todo caso se tendría que hacer la donación a la Consejería del ramo. Tampoco sabemos qué cantidad ha cobrado ya la citada galería – sin tener en cuenta la publicidad gratuita que le estambre haciendo entre todos – por la cesión de los perritos, o si esto de ahora es el pago.

La vicepresidenta segunda y consejera de Interior, Comercio, Industria y Relaciones Institucionales, Marta Díaz, ha recibido hoy la escultura de manos de la responsable de la galería y promotora de este proyecto artístico, Patrizia Longarini. Longarini salió en reiteradas ocasiones en los medios ibicencos durante el verano, exigiendo toda clase de facilidades por parte de los ayuntamientos y de las instituciones públicas para colocar por todas partes sus perritos – una operación de autopropaganda y marketing – disfrazada de acción cultural. Longarini declaró en varias ocasiones que la colocación de los canes era sin ánimo de lucro. Parece que ya ha empezado a cobrar.

Esta acción, con la que Longarini pretendía “promocionar” nuestra isla, no era más que una copia burda del “CowParade”, una exhibición internacional pública que ha sido mostrada en las grandes ciudades por todas partes del mundo. El concepto es sencillo: artistas locales decoran esculturas de fibra de vidrio con forma de vacas; después las esculturas son distribuidas por el centro de las ciudades, en lugares públicos. Longarini tuvo la delicadeza de sustituir las vacas por podencos.

El comunicado afirma que desde hoy mismo podemos ver el podenco en el hall de entrada de la sede del Consell de Ibiza, y que “durante los próximos meses, esta escultura de can ibicenco, de nombre Dafne, acompañará los desfiles que se hagan de moda ADLIB como atractivo y símbolo de la creatividad de Ibiza”.

Seguramente que no se han dado cuenta de los magníficos artistas que viven en nuestra Isla, y que podrían representar con gran calidad y dignidad la auténtica creatividad isleña.

Una vez más el último al llegar deslumbra nuestras autoridades políticas con una actuación ciertamente provinciana. ¿Qué opina de esto el consejero de Cultura?

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