Manuel de Pedrolo, un año para reivindicar el escritor

PERE GOMILA, QUADERNS DEL TURÓ, 12.06.2018. Este año se conmemora el centenario del nacimiento de Manuel de 
Pedrolo y Sánchez de Molina (Aranyó, 1918 – Barcelona, 1990). Pedrolo, que cultivó todos los géneros literarios,
es uno de los escritores más prolíficos y fecundos de la literatura catalana. La Generalitat declaró el 2018 
como Año Pedrolo.

Si hay un libro que habrán leído miles de alumnos de nuestros institutos es sin duda Mecanoscrit del segundo origen de Manuel de Pedrolo, una obra menor dentro de la producción del escritor, pero seguramente para muchos lectores y lectoras una buena puerta de entrada a nuestra literatura. El éxito conseguido por esta obra no ha evitado, pero, el injusto olvido que ha pesado sobre el autor por parte de estamentos culturales y políticos del país –no por parte de los lectores–, que se extendió ya durante los últimos años de su vida. Ahora, la celebración del centenario de su nacimiento y la declaración del 2018 como año Pedrolo tienen que servir, por un lado, para reivindicar la figura y, de la otra, porque junto con las reediciones de la obra pedroliana, se realicen, por fin, los estudios que se merece y se despierte plenamente el interés académico. De hecho, y a pesar de las dificultades institucionales que hasta ahora ha habido en Cataluña, el año Pedrolo, comissariat por la filóloga Anna Maria Villalonga, ha empezado con mucha fuerza y con una gran popularidad.

Con Manuel de Pedrolo tenemos el ejemplo del escritor total, dedicado plenamente al oficio de escribir y dotado de una extraordinaria libertad creativa. Autor prolífico y de una gran fecundidad, llegó a publicar más de 120 obras que incluyen todos los géneros  –novela, narrativa, teatro, poesía, ensayo, dietarisme–, y que conforman un corpus literario de más de 20.000 páginas de una sorpresiva diversidad temática. Por si todavía no fuera basta, llevó una intensa actividad como articulista y realizó cerca de una cincuentena de traducciones, especialmente del inglés, que incluyen nombres como Lawrence Durrel, William Faulkner, Jack Kerouac, Malcom Lowry, Henry Miller, John Dos Pasos, Jean-Paul Sartre o el conde de Lautréamont, entre otros.

Hombre insobornable, de una gran honestidad y fidelidad a la lengua y en los Países Catalanes, en los momentos tan difíciles de recuperación de nuestra cultura, defendía la normalidad de la literatura en catalán reclamando que el lector pudiera encontrar obras de todos los géneros, desde la novela más intelectual o experimental, a la novela negra o la ciencia ficción. Seguramente por eso, y por aquella férrea voluntad de servicio que siempre manifestó, él mismo escribió obras de estos dos últimos tipos y pasó a dirigir la colección “La cola de paja” de novela negra, que reunió traducciones de los más importantes autores del género –sobre todo norteamericanos– , la cual, sin duda, se encuentra en su origen del auge que esta tiene hoy a casa nuestra. Por otra parte, pero, el compromiso que siempre manifestó el escritor, la ideología de izquierdas, su independentismo, la clara defensa de los Países Catalanes, lo hicieron una figura incómoda para el poder en la época del pujolisme y este fue uno de los motivos, entre otros, del olvido antes mencionado.

La periodista Belio Zaballa publicaba el pasado mes de febrero un libro titulado Manuel de Pedrolo. La libertad insobornable, sobre la trayectoria vital del escritor. Y es que si teníamos que elegir una palabra para referirnos a Pedrolo, esta sería sin duda la libertad, una libertad a la cual nunca renunció y que le comportó constantes y serios problemas con la censura. Tanto es así que algunas de sus obras tuvieran que esperar años a ser publicadas, cosa que, por otro lado, perjudicó el impacto del espíritu trencador con qué muchas fueron escritas.

En un corpus tan extenso es normal que no todos los libros estén a la misma altura, pero en las obras de más ambición literaria se muestra claramente la figura enorme del escritor. Ponemos por ejemplo, entre otros novelas, Ceniza por Martina, Todas las bestias de carga, Acto de violencia, la tetralogia La tierra prohibida el ciclo Tiempo abierto, constituido por once novelas, la trilogía Ànonim o las cuatro partes de  Apòcrif.

L’illa inaudita (Diari Menorca, 2-06-2018)