Una conversación con Carles Molinet

Carles Molinet

Hoy conversamos con Carles Molinet, actor y director de teatro, de artes escénicas, de Iguana, del Teatro del Mar.

Hola Carles. Dicen que Catalina Valls – cuando un día le dijeron si tenía que hablar más o menos en una escena – contestó que ella no era una actriz, que era una institución.

Tú eres una institución del teatro?

Es curioso lo de Catalina Valls. El hecho que haya dos Catalina Valls (Valls Aguiló, Catina – Palma – 1906 – y Valls Aguiló, Catalina – Palma – 1920 – de Son Servera) , hace que mucha gente – que no conoce la historia de las dos – acabe situando todas las historias de las dos en una sola. De aquí el nombre del Teatro Catalina Valls, por que la actriz – la institución – era la Catina. No quiero decir que Catalina no lo fuera también por su simpatía, empatía, y la amabilidad que producía. Pero Catina Valls – una de los tres hermanos Valls (Catina Valls, Cristina Valls y Joan Valls) , de la compañía Artis, que vivía aquí precisamente en El Molinar – junto a la iglesia – fue la gran actriz dramática de antes de la guerra civil. Y cuando llegó la guerra civil -cuando el catalán estaba prácticamente prohibido y estaba prohibido hacer teatro de drama – tenías que hacer teatro de comedia, teatro regional. Es entonces que su hermana  – Cristina Valls – fue la famosa y Catina fue un poco relegada. La historia de Catina – que murió no hace mucho tiempo – hay mucha de gente – los políticos incluidos – que sumaron las dos historias y pusieron su nombre al teatro del Paseo Mallorca. A las dos a la vez, sin darse cuenta. Hablando de una por la otra. Pero bien, esto pasa en nuestro país.

Yo, por mi parte, no soy ninguna institución. Y en todo caso si alguna vez lo soy, me gustaría no ser consciente. Por que es cómo si dejaras de hacer cosas, y te convirtieras en una estatua de sal. De momento me gusta tener movimiento y hacer cosas.

Tú cómo empiezas en el teatro, Carles?

Yo empiezo en la escuela, sin demasiada seguridad. Me piden para hacer una comedia cuando era al COU y yo no me atrevía mucho, pero acabé haciéndolo. Después en este grupo escolar seguí haciendo pequeñas representaciones. Ya en Barcelona acabé sustituyendo la carrera que estudiaba, ingeniería, por la de teatro. Había acabado Bellas artes y fotografía. En Barcelona estaba en un teatro de Gràcia con una compañía amateur donde entré en contacto de una manera más sería.

Y después de esto vuelves a Mallorca?

Sí. Cuando dejé de estudiar ingeniería, me di cuenta de qué era éticamente reprobable tener a mis padres pagando mis aposentos en Barcelona sin los resultados académicos esperados. Entré a hacer trabajo a un diario, de fotógrafo, donde estuve cuatro años. Después en una agencia de Madrid, después en una revista … Son cinco años de ganarme la vida de fotógrafo, aun así siguiendo haciendo teatro. Dentro de estos cinco años decido, con otra gente, hacer una compañía de teatro. La primera compañía profesional de teatro de las Islas Baleares, un sueño que en aquellos momentos parecía imposible. Era Iguana Teatro.

Tú te dedicas exclusivamente al teatro a partir del nacimiento de Iguana Teatro?

Sí. A partir del 85 habíamos estado en el aula de Teatro de la Universidad. Aquí continuaba estudiando la carrera de físico, pensando que algún día la acabaría. En el aula de Teatro de la Universidad conozco a Joan Carles Bellviure y otra gente, y decidimos probar de montar una compañía para dedicarnos de forma exclusiva.

Por casualidad Pere Fullana venía de hacer la mili y nos conocimos a través de Jaume Llabrès, del Instituto de Teatro. No había licenciados todavía y montamos una cooperativa, la primera cooperativa teatral. Todos nos ponemos un sueldo y el 100% de nuestros ingresos van a una cuenta común, que se reparte a partes iguales. Son para pagar cada mes 25000 pts.

El 86 estrenamos en el Principal ‘PolipusMalignus’, con un cartel en serigrafía de Sapere (después todos los carteles aferrados son serigrafías hechas por en Toni Amengual) Era un espectáculo en contra la guerra, y en él invertimos todo lo que tenemos en esta producción. Después va al Teatro Pereira de Ibiza y también en Menorca – en Maó – Además, hacemos algunas funciones por Mallorca. Pero esto no da para continuar con la empresa. De hecho tenemos una situación fallada.

Entonces nos metemos con un contrato con una empresa de ocio para hacer 25 espectáculos a «Dhraa» (una macrodiscoteca) y con el Tatúm y Iguana hacemos dos espectáculos semanales. Estallamos! Esto nos dio recursos para invertir en dos cosas: una con la ‘Noche de Fuego’ – aquí en Palma encara no había demonios de fuego – y nosotros ya habíamos hecho trabajo con espectáculos con pirotecnia y demonios a Dhraa y la otra con un Molière “Casamiento a la fuerza”, que lo estrenamos a un pre festival y arrasa.

Todos los municipios de Mallorca programaron este espectáculo. Estrenamos en enero la ‘Noche de Fuego’ en Palma. Siendo Jaume Font el Regidor de Cultura, estrenamos también en Sa Pobla con mucho de éxito y tenemos un año muy bueno con el Molière y las «Noches de Fuego». Es la primera vez que tenemos la sensación real de qué esto puede ir adelante.

Después de esto, todos nos trasladamos a una casa de campo en Establiments. En las cuadras de los caballos ensayábamos los espectáculos de calle y las novedades que incorporábamos a ‘Noche de Fuego’ y ‘Myotragus‘, que fue el segundo espectáculo de calle. En el Auditorium – en la sala grande – estrenemos “Oh¡ Vaudeville” que también fue un gran éxito con muchísimos de espectadores. ‘Myotragus‘ y ‘Noche de Fuego’ empiezan a finales de los ochenta, a salir fuera de Mallorca y a ir a festivales, Santander, Oporto, Valencia, Santurce, por todo… Esto con los espectáculos de calle, todavía no salíamos con espectáculos de sala ni en Cataluña.

Esta primera etapa salimos del agujero y tenemos una cierta presencia fuera. Después se forma la Agenda TripTrup – el que después será Estudio Cero – y en el 90 ya hemos producido unos espectáculos que tienen cierto éxito y además con presencia fuera de Baleares.

Es la época de un inicio de consolidación, por que en todo Europa se hablaba de las concertaciones con las compañías. El que la administración dice consolidación de empresas y el Ministerio lo incorpora y entramos a ser la primera compañía de las Baleares concertada con el Ministerio de Cultura. Lo hemos estado desde entonces y todavía lo somos. Ahora hay otra, Res de Res en Blanc.

El año 91 conseguimos una cosa aquí nunca vista. Aquí ya se hablaba del pacto cultural (Ayuntamiento, Consell y Ministerio) y conseguimos una foto que fue Alfonso Salgado y Colau Llaneras – los dos juntos – concertando con Iguana Teatro. Esto permitió dos estrenos anuales cuando todavía había muchos pocos teatros. Permitía temporadas muy largas. Nosotros teníamos 3 o 4 semanas de programación en los teatros a los que estrenábamos: Sala Mozart, Principal …

También nos permite una cierta estabilidad. Dejamos de ser tan dependientes de hacer mucho cursos, que todos hacíamos para tener un sueldo mensual. Todavía estábamos con el sistema de cooperativa, cuando nos contratábamos todo lo ingresábamos a la cooperativa.

Esta estabilidad, hacemos más de 100 funciones cada año durante más de quince años, permite que la estructura de la compañía tenga posibilidades de producción, e incluso pueda arriesgar con sus productos. Hemos arriesgado mucho. Hemos estrenado Büchner, Dostoievski, Musset, Wilde, Txèkhov… No han sido apuestas de teatro popular – aunque creíamos en el teatro popular – si no una apuesta con un valor intelectual y de riesgo ético y económico.

En el 2000 empieza una nueva faceta en nuestra vida cuando hagamos producciones en castellano. (Ya habíamos hecho la gira por Cataluña y Valencia con fábulas con «La mitad de nada», una recuperación de textos propios y otros)

Todos hemos yendo pasando gradualmente por una escuela de Teatro en París: la Escuela Internacional de Teatro de Jacques Lecoq. Cuando volvemos y estamos los tres actores, Joan Carles Bellviure, Aina Salom -ahora gerente del Teatro de Mar-, Pere Fullana – director-, y yo, volvemos en todo el que representa toda la formación de Lecoq y montamos el espectáculo “Twist and Txèkhov”. Montado sobre cuentos de Txèkhov y lo traducimos al castellano. Es un «boom». Así entramos al mercado español y durante tres años representamos en muchas salas. Se abrió para nosotros un mercado nuevo. Todo el que hacemos después lo traducimos al castellano, como “Otras voces”, “Memoria de Julià” …

 

Cómo empieza el proyecto Iguana, el Teatro del Mar, la fundación?

El año 91 voy a dar un curso aquí (al Teatro del Mar). Ya teníamos la idea de coger un local por los ensayos y también con la idea de abrir una sala para hacer un teatro. Habíamos charlado con Colau Llaneras del Matadero, de la Asistencia Palmesana … Íbamos buscando espacios.

Para la compañía era un buen espacio, aunque estaba casi derruido. Antes era una sala de cine y como era del Obispado de Mallorca fuimos a hablar con ellos. Aquí se reunían asociaciones de barrio, grupos de la 3a edad, grupos parroquiales, de baile de bot, los que hacían Taekwondo. Mojándose, por que estaba lleno de goteras, pero lo utilizaban. Durante un año, empezamos a charlar con todos estos grupos.

Finalmente firmamos un contrato entre Iguana y el Obispado. Entramos aquí y empezamos a quitar telas viejas de las paredes y a pintar de negro. No teníamos para más. Aquí ensayamos ‘La importancia de ser Frank’ con Maruja Alfaro. Dejamos definitivamente la casa de campo y alquilamos unas naves aquí devora para todo el material.

Nos planteamos abrir como sala de teatro, pensando que en Palma hace falta un nuevo teatro. Con la idea de involucrar gente con el proyecto entramos en contacto con Blai Bonet, Maruja Alfaro, Rafel Lladó, Miquel Àngel Riera, Josep Maria Llompart, Maria Melis … Un arquitecto, un asesor fiscal, un abogado entran también en este grupo para sacar algo de provecho. Hablamos con la OCB, con la UIB, reunimos más de cien firmas apoyándonos. Artistas y nombres relevantes de la cultura, todos tenían la sensación de la necesidad de un nuevo concepto de espacio y de propuesta teatral que no hacían ni la Auditorium ni el Principal – que competían para llevar Arturo Fernández…- el sistema del teatro de provincias no había acabado. Era el momento de tomar decisiones y de un cambio coincidiendo con el momento social .

Con todo este apoyo propusimos hacer una Fundación, una propuesta del abogado Alberto de Juan – que lo es todavía de la fundación – y se propone a la asociación de vecindarios, a la  OCB, a la UIB y a Iguana Teatro como entidades que pondrán el capital principal. Iguana Teatro aporta todo el equipamiento, y las otras entidades capital. Presentamos el proyecto a Sa Nostra en Lluís Colom – primer presidente – en sustitución de J.M. Llompart que murió el día antes de la presentación de la fundación, con Nadal Batle, Toni Mir, Pep Literas y yo. Un nuevo proyecto en Palma que era Sala Rex, futuro Teatro del Mar.

La reforma no estaba todavía hecha, y durante un tiempo – cuatro años – no tuvimos ninguna aportación de la administración. Después, con los planes de infraestructuras de los años 90 desde el Consejo y con el Plan Mirall, conseguimos financiación para una parte de la reforma, la más importante. Es cuando subimos el tejado y toda la estructura un metro y medio. Esto permite que sea un teatro polivalente. No fue la única reforma, después instalamos el aire acondicionado y toda la zona de servicios … Son inversiones que las ha hecho la misma fundación y sabemos que tenemos un plazo de amortización que destinamos cada mes al espacio.

Aquí se estrena «Fábulas» con ocho focos, no teníamos más. Y durante el Txèkhov llovía dentro, pero el público que nos ha seguido desde el principio siendo esto como can suya, es el gemelo de la asociación de espectadores que el teatro tiene y que ahora son 110 personas. Uno de los valores más importantes. Desde el 2010 hasta hoy, cuando empezó la crisis, ha ido aumentando.

Qué ventaja tienen los asociados?

Ninguna. Pagan toda la temporada sin saber que vendrá. Pero es lo que hay, Cine-Ciutat es otro ejemplo. Ante la agonía de la cultura y de la crisis, la gente se compromete. Nosotros tenemos espectadores comprometidos, incluso gente que tiene dificultades económicas que hacen un esfuerzo para seguir con nosotros.

Qué pagan?

110 euros anuales y a cambio tienen entrada a todos los espectáculos de temporada, a toda la programación regular, mínimo 12 espectáculos anuales. También tienen las puertas abiertas a opinar y aportar sobre la programación. A participar de una forma muy vinculante. Cada año durante la comida anual de la asociación de espectadores entregamos un premio, un cuadro de Pep Coll y un trofeo de Diego Ingold. Es una buena ocasión para comentar y a participar sobre la programación. También hace dos años hemos empezado un proceso de apoderamiento de los espectadores y hemos creado la figura del asociado patrón.

El patronato de la fundación son 34 figuras – entre entidades y personas – una de ellas se Iguana que también es la fundadora. Toda la base ética del teatro se basa en diez puntos del programa de Iguana Teatro. Principios filosóficos y teatro popular, oferta cultural, teatro de arte… Objetivos culturales y artísticos de la Fundación. Incorporamos hasta 10 espectadores de la asociación, y así somos 44 dentro del patronato. La asociación hace su asamblea, vota y elige la junta directiva, que está formada entre 5 y 10 personas y pasan a ser patrones con 1 voto en la asamblea de diciembre.

Cuál es el futuro? Que queréis hacer de ahora en adelante?

El Teatro del Mar tiene que tener una personalidad basada en una serie de esos: uno es este de los espectadores, parte muy importante, no sólo captar sino escuchar a los espectadores; el otro es ser un lugar de encuentro de un tipo de teatro, compañías que no vienen a otro teatro, como Titzina Teatro, los amigos de la escuela Lecoq de Paris cómo Sergi López… Hacer una oferta que no hace nadie más. Hagamos una gran apuesta para saber que se está cocinando e intentar llevarlos aquí, observar … Sobre los jóvenes, ahora hemos presentado “Teenager Dream”, la apuesta con La Calórica de Joan Yago, cosas de aquí, Maria Antònia Oliver… Una oferta especial y diferenciada

El tercer eje es hacer producción propia, producción de contenidos, trabajar con autores de aquí, directores, escenógrafos sobre propuestas nuevas de producción. Es decir, destinar recursos a cosas que encontramos se tienen que hacer: Rafel Duran, Pere Fullana, Biel Jordà, Joan Carles Bellviure hicimos la primera producción juntos en cuatro manos y un laboratorio de investigación e investigación.

Carles, tú también has tenido una vertiente con la formación con La ESADIB y otro en el actual entramado asociativo de las artes escénicas. Tú en este momento eres el presidente de Illescena. Hasta hace poco había dos o tres asociaciones, ahora sólo Illescena.

Me puedo dar el mérito. Quién me conoce sabe que he hablado y apostado por los intereses de todos, por encima de los intereses particulares de compañías, personales. Las artes escénicas de las Islas Baleares especialmente de Mallorca … son un elemento de interés superior a los intereses inmediatos de una compañía … Conocer Menorca, Ibiza, Formentera

Nos tenemos que asociar para conseguir las cosas comunes. Fundé hace muchos de años el sindicato del espectáculo dentro de CCOO que duró poco … Después fundé el AAPIB, con 7 personas organicé una reunión e hicimos los estatutos: Actores y Actrices profesionales de las Islas Baleares en el 97-98. Es posterior al ABETD, Asociación Balear de empresas Productoras de Teatro, que la fundaron entre dos: Estudio Cero y *Iguana Teatro.

En aquellos momentos la Federación Estatal de Asociaciones de Productoras de Teatro y Danza plantea que cada comunidad se presente con una asociación, y es por eso que la ponemos en marcha. Voy de representante a la FAETEDA, estoy a la junta directiva y a varias comisiones: premios Max, Premio Revelación… Dar una oportunidad a las CCAA, era una apuesta mía … Estuve 7 años, aprendí muchas cosas porque estás a primera línea de la estructuración de todo el estado en tema de artes escénicas.

La AAPIB ya estaba en marcha, con un presidente de transición, y después vino Caterina Alorda que consolidó la asociación. El ABETD que era una apuesta personal, iba integrando compañías. Baleares empieza a estar dentro del mapa de las compañías cuando yo estoy a FAETEDA.

Llegamos a un acuerdo con Guillem Ginard, Director General de Cultura para multiplicar las ayudas por cuatro a las artes escénicas. Después de 20 años cambian las formas de las ayudas y aparece una asociación que dice que no hace falta ser profesional para recibir estas ayudas y hay una lucha que me coge en un momento en que estoy preparando el proyecto de la Escuela Superior de Arte Dramático y no puedo intervenir sobre el sector desde la escuela, mes que poniendo una mesa para reunir en toda esta división de las entidades.

Cuando acabé los cuatro años en la ESADIB, necesitaba volver. El primero que hice es proponer al ABETD que todo el mundo dimita y proponer iniciar un proceso constituyente con todas las otras asociaciones. Después de mil movimientos conseguí sentar y encontrar un objetivo común, y fundamos Illescena. Ahora todas las compañías profesionales están a Illescena, y conseguimos sentar a una mesa las diecisiete compañías profesionales de las Islas Baleares. Además, creé una figura, la de adherido o compañía adherida, alguien que fue emprendida y ya no lo es, para sentar a la mesa. No tienen voto pero si toda la información y voz. Ahora todos estamos a la mesa. Illescena es un interlocutor único, muy acreditado. No hay nadie que ponga en entredicho la acreditación y la representatividad de Illescena y creo que ahora todo el mundo se da cuenta de todas las ventajas de ir con una voz única a las administraciones. Una sola vía.

Tú sabes que Artxipèlag es una plataforma digital gestionada por gestores culturales, y que pretendemos construir una red de observación e intercambio entre las cuatro islas .Tú que opinas de las redes culturales?

Desde la difusión son imprescindibles, hoy en día si quieres que cualquier proyecto tenga visibilidad. Está aumentando el porcentaje de gente que viene a través de las redes, internet. Estamos hablando del 50/70%. Yo creo que tenemos un problema de datos, no tenemos información y mucho carezco un análisis de datos. A las Artes Escénicas yo me he dedicado a hacer recogida de datos cruzando las que hace el ministerio, la SGAE, la FAETEDA y las que recogemos nosotros entre nuestros asociados.

Hace falta un Observatorio de las Artes Escénicas, aparte del de la cultura, con cierto rigor académico. Estambre a punto de firmar un acuerdo con el Departamento de Economía Estadística de la UIB, la IEB y Illescena, para disponer de una forma regular de un conjunto de datos para #ver si las políticas culturales y las acciones que estamos tomando tienen resultados o no. Y evaluarlas a partir de una recogida de información. Esto cambiará bastante la forma de ver muchas cosas.

Tenemos que ser capaces de saber cuántas funciones al año es echan de Baleares. Qué ha supuesto esto económicamente, cuántas divisas lleva el teatro balear en las Islas, que representa esta industria, que representa la inversión política y pública en las artes escénicas … desmitificaríamos el tema de las subvenciones , que sólo son del 20%

Esto creo que daría prestigio a las artes escénicas. Partimos de un problema de relato y este se lo gran problema de la cultura. Desde el Estado no se habla de consumo cultural. Falta relato.

Muchas gracias Carles por este buen rato y buena suerte