Una conversación con Esperança Camps i Barber, Consellera de Participació, Transparència i Cultura

Esperança Camps Barber

Hoy conversamos con Esperança Camps i Barber, Consellera de Participació, Transparència i Cultura, que nos habla de sus proyectos


Consellera la gente está a la expectativa, quieren saber que cambios introducirá en los organismos culturales. Nos gustaría que nos explicara cómo se organizará la consellería a partir de ahora.

Lo primero que estamos haciendo – desde que llegamos a la consellería – es tapar agujeros. Había unas cuantas cosas muy urgentes que se tenían que hacer de fer y si no las hacíamos, hubiera sido un poco dramático. De momento no nos ha dado tiempo de mucho más que tomar las primeras medidas urgentes de organización, ubicació, personal.

A partir de ahora lo que tenemos que hacer es intentar administrar cada céntimo que los ciudadanos pongan en nuestras manos de la mejor manera posible. De forma equitativa y tan justa como sea posible, por que sabemos que hay mucha gente que está esperando mucho de nosotros.

Durante estos cuatro años pasados la gente no ha dejado de escribir, de hacer teatro, de pintar, de producir obras. Los creadores afortunadamente están, y posiblemente con más que fuerza. Normalmente frente a las dificultades los intelectuales se crecen, el espíritu es más libre a la hora de crear. Tenemos muchos y buenos creadores en las Illes Balears y desde la Consellería lo primero que queremos hacer es impulsar sus obras en todas las modalidades.

Nos gusta hablar de culturas, no de cultura en singular. Sabemos que hay mucha gente que espera, pero también sabemos que tendremos un presupuesto muy restringido y con este presupuesto haremos todo lo que podamos.

La Dirección General de Cultura es evidente que tiene que estar. Es más, ha de ser el polo sobre el cual pivoten todas las políticas culturales que queremos hacer. También la Dirección General de Política Lingüística que es muy importante. Para nosotros es uno de los pilares fundamentales de la Consellería, por que durante estos últimos cuatro años las políticas lingüísticas habían desaparecido. Incluso se habían modificado leyes para minorar la lengua, como los requisitos para los funcionarios. La presencia del catalán en todas las instituciones y en la calle es fundamental, por tanto lo que hemos de hacer es volver a las políticas de normalización lingüística. Estamos remontando una Dirección General que estaba asolada.

Por lo que hace al Institut d’Estudis Baleàrics se ha de repensar todo. El hecho cierto que hayamos vuelto a entrar en el Institut Ramon Llull nos obliga también a este replanteamiento de l’IEB. Realmente todavía no hemos entrado oficialmente, estamos en el proceso formal, a pesar de que personalmente hemos hecho todos los contactos y las gestiones pertinentes. Nos han recibid magníficamente, están encantados de que volvamos. Nos hemos entrevistado con el Conseller de Cultura y con el director del Institut Ramon Llull. Las decisiones están tomadas, pero por las cuestiones burocráticas – estamos  en agosto – y todavía tardaremos unos días.

El Instituto Ramon Llull sirve para promocionar la cultura en mayúsculas al exterior, fuera del dominio lingüístico del catalán. Las Islas Baleares aprovecharán este canal de salida hacia el exterior. Pero una de las cosas que hemos implementado con la Consejería de Cultura de Cataluña, es que además, nosotros también estaremos presentes como Gobierno en dos organismos que también funcionan muy bien, el uno es la Institución de las Letras Catalanas y el otro es el Instituto de las Industrias Culturales. Estos dos organismos sirven para promover y difundir dentro del ámbito lingüístico catalán.

Esto es una de las demandas que nos hicieron los creadores de aquí cuando anunciamos que entrabamos en el  Ramon Llull, que es una decisión de Gobierno. Más institucional, de presencia. Nos dijeron: está muy bien salir al extranjero pero dónde tenemos nuestro mercado natural es dentro del ámbito lingüístico, entre las islas, en Cataluña y en el País Valenciano. Como esto el Instituto Ramon Llull no lo hace y sí que lo hacen la Institución de las Letras Catalanas, que lo hace muy bien, ahora estaremos de forma oficial a pesar de que antes los autores isleños tenían presencia de forma extraoficial. El Instituto de Industrias Culturales el mismo, pero referido a cantantes, músicos, audiovisuales, y a las empresas de gestión cultural en general. Todo esto tendrá ahora otro mercado de salida, que no sólo se pueda trabajar aquí sino que tengan todos un mercado mucho más ancho.

Esto claro será gestionado por el que ahora es el IEB. El IEB será una especie de instituto de industrias culturales de Cataluña.

El actual director tiene como encomienda repensar las funciones del el IEB. El IEB tampoco tiene que ser una editorial de catálogos, las editoriales tienen derecho de existir, no es su trabajo. Si se tiene que editar un libro, saldrá a concurso para qué lo haga una editorial. Los que tienen que hacer los trabajos son los profesionales, nosotros sólo tenemos que ayudarlos y gestionar, no sustituirlos

La gente tiene derecho a recibir ayudas del Gobierno, pero siempre y cuando estén justificadas. A mí me preocupa mucho el tema de los euros, soy muy fan de lo público, que es fundamental. Cada céntimo tiene que estar justificado, por qué son los impuestos de los ciudadanos y a ellos los cuesta mucha de trabajo pagarlos. Pensar que se paguen subvenciones injustificadas con los dineros públicos es para mí impensable

Consejera ¿qué desarrollo tendrá la Ley de Mecenazgo?

Se tendrá que desarrollar. Lo tendremos que estudiar por qué no es muy perfecta. No es una prioridad por ahora por qué tenemos todos estos frentes abiertos, y hasta que hayamos puesto orden no podremos centrarnos en otros problemas que también son importantes, pero que tendrán que esperar todavía un poco. Hay grandes instituciones en las Islas Baleares que probablemente podrán funcionar mejor con esta Ley, sobre todo las que tienen necesidad de grandes cantidades para funcionar

¿Habrá ayudas a la creación?

Las ayudas estarán en función que tengamos presupuesto. Ahora ya estoy hablando en términos de economía de guerra. El presupuesto del 2015 está liquidado, y tenemos que hacer los presupuestos del año 2016, que serán muy restrictivos. La financiación de la Comunitat Autónoma es absolutamente injusta y la Consejera de Hacienda reclama lo que nos toca. Pero Madrid y Montoro pasan absolutamente de nosotros y todavía nos aplastan con la imposibilidad de aumentar el déficit. En consecuencia de todo esto el presupuesto será muy restrictivo, y con lo que tengamos será con el que trabajaremos. Las ideas están.

Las artes plásticas, el teatro, la música necesitan un impulso institucional, pero no para que se acostumbren a vivir a expensas de los ciudadanos – de los contribuyentes – Necesitan un primer impulso para empezar a trabajar, y después despacio se tienen que autofinanciar. A veces no sólo un impulso económico. Tendremos que buscar mucha imaginación para dar un impulso que no sea económico, pero que dé visibilidad, eco, posibilidades de intercambio de experiencias y conocimientos con otros grupos de las otras islas y de fuera las islas. Como no habrá dinero tendremos que poner mucha imaginación, cosas haremos.

Desde que hemos llegado estamos hablando también con muchos representantes, y con gente de todos los sectores, para ver cuáles son sus necesidades y que les podemos ofrecer, que es poquito de momento. Trabajo, imaginación y explotar los recursos bien y baratos

Qué papel tienen que jugar en la política de la consejería las asociaciones profesionales de los diferentes sectores de la cultura?

Nosotros solos no podemos tomar decisiones, por qué no sabemos de todo. Los que estamos aquí, cada cual viene de un sector, y no podemos dominar los problemas de todos los sectores. Tiene que haber un intercambio constante. Por lo tanto es importantísima la colaboración, la radiografía tema por tema. Del intercambio constante llega el conocimiento.

No sé hasta qué punto nos tienen que influir estas demandas, pero seguro que las tenemos que escuchar. ¿Si la gente quiere ir hacia un sitio, por qué lo tenemos que obligar a ir en una dirección que no es la que ellos quieren? Cuando una cosa no es visible no existe, si la gente no sabe, es cómo si no existiera. Por lo tanto los tenemos que dar visibilidad

¿Qué hay de este Consejo de las Artes? ¿En qué consiste? ¿En qué modelo estáis pensando? ¿Cómo se coordina esto con los consejos insulares?

Nosotros de Consejo de las Artes hemos hablado poco, más bien hemos hablado de Consejo de la Cultura. Más en general, por qué pensamos que lo mejor, no tantos consejos sectoriales, que no son operativos para trabajar. Lo interpretamos de una manera mucho más amplia. Estamos trabajando, no le puedo decir nada concreto porque todavía estamos tapando muchos agujeros en nuestra gestión de cada día, y no nos permite todavía pensar a largo plazo.

Evidentemente el Consejo de la Cultura ha de ser, para escuchar a la gente, para saber el mundo de la cultura como respira. Nosotros somos personas de la calle que escuchamos a todo el mundo, pero también necesitamos conocer las opiniones de los profesionales. Saber lo que quieren. Hace diez años no se hablaba de temas como los audiovisuales u otros, y esto nos ayuda a ponernos al día.
El Consejo de la Cultura tiene que ser un tipo de consejo asesor, un observatorio que nos indique por donde va todo y hacia donde tienen que ir las ayudas. Cuáles son nuestras prioridades. Ya le digo, no hay nada escrito, es todo todavía muy teórico. Yo sé que querríais respuestas muy concretas pero no me quiero poner a teorizar, ni echar pelotas fuera.

Ustedes hacen trabajos, reflexiones muy positivas, pero nosotros todavía para no tener no tenemos ni personal, no tenemos servicios jurídicos, los directores generales están en otro edificio por qué aquí no caben… El personal que usted ha visto es de turismo!

Yo me he mirado los números y no puedo echar las campanas al vuelo. Me gusta tocar de pies en tierra. No vale la pena vender humo. Dar ideas es absurdo, cuando vamos aprobando cosas se sabrá, y cuando tengamos que tocar una puerta para pedir opinión lo haremos por qué no pensamos tomar ninguna decisión así como así.

¿Qué piensa la consejera de la implementación de los códigos de buenas prácticas de las diferentes profesiones del mundo de la cultura? Los artistas plásticos, los gestores culturales, los escritores, los comisarios, etc.

Nosotros ahora estamos en una consejería que se llama participación y transparencia. Esto ahora no tiene por qué continuar pasando. Ya lo he dicho antes, tenemos que vigilar para que la administración no sustituya a los profesionales, y dentro de nuestras posibilidades económicas haremos que cuando alguien haga un trabajo lo cobre.

Muchas respuestas todavía no las puedo dar, y como no puedo darlas no las doy. La mejor manera será hacer y no hablar

¿Qué piensa la consejera de plataformas digitales de la cultura como por ejemplo la nuestra?

Sin lugar a duda el mundo digital es el futuro a cualquier campo. También dentro de la cultura tiene que jugar un papel muy importante

Muchas gracias y mucha suerte!

Una conversación con Esperança Camps y Barber, Consejera de Participación, Transparencia y Cultura