Una conversación con Gilbert Herreyns

Una conversación con Gilbert Herreyns

Hoy entrevistamos a Gilbert Herreyns (Bruselas 1943) que está exponiendo en Pep Llabrès Art Contemporani de Palma

Hola Gilbert, tú vives en Ibiza, cuéntanos ¿cómo llegaste a la isla?

Primero llegué a Formentera. Después cuando conocí a mi segunda mujer en el año 1978 me fui a vivir a Ibiza

Cuando tú llegaste a Formentera ya eras pintor. ¿Habías estudiado en Bélgica no?

Sí, yo ya casi tenía 30 años cuando llegué después de haber estudiado Bellas Artes en Bruselas.

 Y ¿cómo encontraste el panorama artístico?

En realidad mi llegada definitiva a las islas es debido a un galerista, Carl Van der Voort, coleccionista americano que tenía una galería bastante conocida en Ibiza que fundó a principio de los años 60, y yo me fui a verle y me propuso en esa época una exposición y también como tenía un taller de obra gráfica y yo ya dominaba ese campo me propuso también trabajar en el taller y es por esto que cogí las maletas y me fui definitivamente de Bélgica. Yo era pintor y no tenía dinero para vivir aquí, si no hubiera sido por el ofrecimiento de trabajo no hubiera podido venir

Y ¿trabajaste muchos años con él?

Cinco años, especialmente en verano. Aunque tenía la galería abierta todo el año. Yo a Formentera llegué en al año 1972 y mi primera exposición en la galería fue en el año 1973 y la segunda en el año 1975 y a partir de eso trabajo con Carl Van der Voort hasta el año 1977.

 

¿Qué tal el mercado en esa época, se vendían cuadros?

Si, se vendía, él tenía muchas relaciones, muchos amigos. Hacía un buen trabajo como galerista.  Pero de lo que yo vivía era del taller. Estaba contratado por la galería como impresor para hacer ediciones de gráfica. Por cada exposición se hacía una serigrafía y una edición de 500 ej. Y también había muchos encargos de ediciones de otros artistas. Se editaba mucha obra gráfica en esa época

Es en esa época cuando se celebraba la Bienal Ibiza Gràfic ¿no?

Si, en esa época

La verdad es que tuvo mucho éxito. Todos giramos la cabeza hacia Ibiza cuando aquí aún era muy difícil poner en marcha  un acontecimiento de esas características en la que participaban muchos artistas muy conocidos

Sí, porque también estaba la Galería Ivan Spence y dos o tres más. Había muy buen ambiente. Los artistas como yo éramos jóvenes y la vida era muy barata y se podía vivir de tu trabajo.

Cuando empezó a cambiar todo esto ¿Cuando él cerró? Porque ahora ya no hay galerías que, digamos, forman parte del panorama cultural de la isla

Ahora ya hay pocas galerías. De momento hay un poco de renovación, pero dirigido al arte un poco fuerte, un poco duro. Por ejemplo, hay una galería nueva, Lune Rouge, que es propiedad de Guy la Liberté, antiguo propietario del Cirque du Soleil y lo que hace es vender sus obras, su colección a otros coleccionistas, no actúan como galerías sino como tiendas de arte. Un sistema muy diferente. El concepto de galerista ha cambiado

Hace unos años he hecho dos exposiciones con una galería y se vendió bien, no estaba tan mal, pero de repente todo se cerró, nadie se atreve otra vez, yo pienso que hay oportunidades para una buena galería, aunque ahora hay que ser más abiertos, trabajar con extranjeros, saber idiomas …nadie se atreve. Suerte que tenemos algunos locales como Es Polvorí, la sala de Sa Nostra, el Mace, que ahora funciona mejor que antes. También los artistas nos hemos unido en un grupo, el Ibiza Art Grup

Tu expusiste hace poco en el Mace ¿no?

Si, hace ahora un año. Muy contento, hice una exposición en la misma línea de lo que ahora presento en Pep Llabrés, más grande, más importante en cuanto a obras. Es un poco una ruptura con la pintura no, pero es la primera vez que exponía esculturas, pequeñas y una instalación grande. Ha sido gracias a Elena, la directora que me dijo que aún era demasiado joven para hacer una monográfica y me propuso presentar un proyecto totalmente nuevo para el museo y me dio casi dos años para trabajarlo.

Estas esculturas que ahora presentas en Pep Llabrès, ¿las llamas esculturas? objetos …? A mí me recuerdan un poco al Arte Povera, no sé si vas un poco por ahí en cuanto al uso del material

Si puede ser, no hay la voluntad. Yo lo diferencio un poco porque tengo un poco más de “escepticismo”, algo un poco más clásico que al Arte Povera que es más de romper con todo

¿De dónde viene tu relación con Fernando Gómez de la Cuesta, comisario de tu exposición en Palma?

Nos conocimos cuando comisarió unos proyectos con la galería ABBA de Palma en el Ibiza Gran Hotel con artistas ibicencos en el año 2010, estaban Carles Guasch, Michel Buades y otros y también escribió el texto de la exposición. Después también descubrimos que había sido alumno de mi mujer en el instituto en Ibiza. Fue una casualidad, a veces así se hacen las relaciones.

¿Sigues teniendo el estudio en Formentera?

Si, en el Pilar en la parte sur. De ahí vienen todas las maderas que he empleado para esta exposición

¿Crees que en tus cuadros conservas algo de la “escuela belga”, de tu formación?

Ahora ya después de tantos años no. En mis primeras exposiciones seguro que sí.

¿Has vuelto a Bélgica como artista, a exponer?

Sí, sí. Tengo una galería en Bruselas que me expone cada tres años, es el único hilo que me une profesionalmente a Bélgica. Ya no tengo familia ahí, solo un amigo y ya está. Hace ya muchos años que vivo en las islas

Ibiza ¿qué tal hoy en día? ¿Cómo ves tú el panorama de los artistas que viven en la isla? Está todo muy disperso ¿no?

Pienso que es un momento difícil en un doble sentido ¿no? A mí personalmente no me va peor que en otro sitio, porque si no hay galerías también están los artistas que mantenemos una relación cercana, hay apoyo de la sociedad, pueden visitarte en tu estudio. Nos reunimos el Ibiza Art Grup, también con los escritores que presentan y escriben los textos de los catálogos. Además, para trabajar es un sitio que tiene su encanto, también en Formentera. Curiosamente pienso que hay más gente joven que empieza a venir otra vez, hay como una renovación. A lo mejor no viven de su arte, tienen otras posibilidades para sobrevivir, yo pienso que Ibiza no está más muerta que en otras épocas. Comercialmente en Mallorca quizás haya más posibilidades puesto que hay más galerías. Yo no me considero ya un extranjero en Ibiza, eres de dónde vives. En nuestra época veníamos a las islas para cumplir un sueño, el sueño del Mediterráneo, de la libertad, de poder vivir más tranquilo. Bélgica en los años 70 era una sociedad muy estresada, yo era profesor, impresor y pintaba y tenía que mantener a una familia, era horrible. Y tuve la posibilidad de venir aquí. Carl me pagaba muy poco, pero podía aguantar, no trabajaba todo el día, imprimía tres o cuatro horas y después tenía la libertad fantástica de poder pintar. Así que la motivación de la gente que vino de fuera era muy diferente. Ahora todo está más dirigido a hacer dinero

 

Háblanos un poco de estos últimos trabajos tuyos

El denominador común es lo vegetal, en las pinturas, en las esculturas y en las xilografías

¿Cuánto tiempo hace que has empezado a desarrollar esta obra?

Las esculturas hace dos años y un poco más las pinturas

Y obra gráfica, ¿sigues haciendo?

Las xilografías son bastante recientes. La idea era trabajar sobre maderas sacadas de la playa, trozos de barcas y retrabajarlas. Las imprimo con las manos, a la manera japonesa, porque la madera no es muy lisa y no puedo pasar máquinas

Nos has dicho que ahora te vas a Venecia

Un amigo veneciano que me ha conseguido una galería, todo muy precipitado. Llevaré las obras que he expuesto aquí y suerte que en Ibiza tengo algunas más así que espero que todo salga bien.

Muchas gracias Gilbert y esperamos verte pronto de nuevo por aquí